DEPARTAMENTO DEL QUINDÍO


Municipios: incluye ciertas veredas de las áreas rurales de los municipios de Armenia, Buenavista, Calarcá, Circasia, Córdoba, Filandia, Génova, Montenegro, Pijao, Quimbaya y Salento, y el área urbana de Montenegro.

Área Principal: 27.476 hectáreas
Número de Veredas: 70

Área de Amortiguamiento: 38.568 hectáreas
Número de Veredas: 58

 

QUINDÍO

El departamento del Quindío es el más pequeño del territorio continental del país, con una superficie de 1.845 km2. Se destaca en el país por el fuerte arraigo de la cultura cafetera y por su riqueza natural, representada en una exuberante vegetación y gran diversidad de ecosistemas.

Un par de datos demuestran la importancia del café en esta región: la totalidad de los 12 municipios del Quindío son productores de café, y 207 de sus 267 veredas son cafeteras. El departamento es el doceavo productor de café del país (de una totalidad de 20), con una producción anual estimada de 666.000 sacos de 60 kilogramos de café verde o, en otras palabras, el 6 % de la cosecha colombiana. Esta actividad juega un papel fundamental en la economía rural del departamento, con una participación del 34 % en su PIB agrícola.

El Quindío cuenta con aproximadamente con 5.655 caficultores, 31.074 hectáreas sembradas en café y 6.547 fincas cafeteras, de las cuales hay 5.900 ubicadas en el área de influencia del PCC. De estas, cerca de 3.650 se localizan en el área principal y cuentan con una extensión sembrada en café de 11.200 hectáreas, lo que representa el 39 % del área rural del PCC en el departamento. El área restante se distribuye en otros productos agrícolas, como cacao, fríjol, maíz, plátano, sorgo, soya y yuca. Igualmente, la ganadería ocupa un lugar destacado en la economía regional, con actividades de cría, levante y engorde de ganados caprino, ovino, porcino y vacuno.

Tal como es característico en la totalidad del PCC, las zonas ubicadas en el Quindío se destacan por la combinación de la tradición manual del cultivo, con la introducción de técnicas de producción innovadoras que han aumentado la competitividad de la actividad. Así, algo más del 74 % de su caficultura es tecnificada. Estos cafetales están plantados siguiendo un patrón ordenado de trazo y en altas densidades, lo que redunda en una mayor capacidad de producción, en promedio superior a las once cargas de café pergamino seco por hectárea al año. El 26 % restante se encuentra sembrado bajo lo que se conoce como sistema de producción tradicional. Este se caracteriza por la ausencia de patrones de siembra, bajas densidades de cultivo (menos de 2.000 plantas por hectárea), edades avanzadas (más de 12 años) y la utilización de variedades de porte alto. Las características de este sistema de cultivo se derivan en una productividad promedio inferior a las cuatro cargas de café pergamino seco por hectárea, nivel aún bajo para los retos que debe enfrentar el productor para la satisfacción de sus necesidades básicas.

Más Información

El adecuado manejo de los cultivos por los productores del PCC se refleja igualmente en la edad de los cafetales. Como resultado de la alta adopción de la práctica de renovación, la edad promedio de los cultivos tecnificados en la zona principal del Quindío alcanza los 4,3 años, con una densidad promedio de 6.000 árboles por hectárea. La continua renovación de las plantaciones de café es un elemento que permite la recomposición constante del paisaje y brinda elementos que garantizan competitividad y continuidad en el tiempo de esta forma productiva.

En cuanto a su flora, la región cuenta con una variada oferta que incluye especies nativas, orquídeas, gran diversidad de heliconias y platanillas. A nivel de fauna, en el departamento se han podido identificar alrededor de 380 variedades de aves, entre las que se incluyen águilas, aguilillas, barranqueros, caracaras, carpinteros, gavilanes, loros orejiamarillos, pavas de montaña y tucanes, entre otras. En cuanto a mamíferos, se encuentra el oso de anteojos, especie en vías de extinción, la ardilla, el conejo sabanero, la chucha, la danta de páramo, el guatín negro, el mono aullador, el oso perezoso y el perro de monte, entre otros.

Buena parte de esta riqueza natural y diversidad de hábitats está representada en áreas naturales protegidas. Según un estudio reciente de la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ et al. 2006) el departamento tiene un total de 27.456 hectáreas protegidas. Estas hacen parte del Sistema Departamental de Áreas Protegidas del Quindío (SIDAP), que tiene como objetivo “articular los actores sociales e institucionales, las áreas y las políticas que tienen relación e interés en el manejo y conservación de espacios naturales para fortalecer la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica en el departamento del Quindío”. Si se tiene en cuenta la extensión total del departamento (196,183 hectáreas), esto implica que cerca del 14 % del territorio se encuentra bajo alguna forma de protección.

Finalmente, es importante destacar la riqueza hídrica de este paisaje. El área principal del PCC en el Quindío está localizada en la cuenca media del río Cauca, lo cual la dota de unidades ecológicas prioritarias para la retención y regulación del agua. Entre estas se encuentran los sistemas de páramos y subpáramos de las cordilleras Central y Occidental y las cuencas altas de los ríos Barbas, Consota, Chinchiná, Navarco, Otún, Quindío, Santo Domingo y La Vieja. La oferta hídrica no solo es uno de los principales determinantes de la distribución de la cosecha cafetera, sino que es un elemento fundamental para el proceso de beneficio húmedo, uno de los factores que hacen del café de Colombia un producto característico en el mundo.

Sí quiere conocer más acerca de este departamento puede dirigirse a

Comité Departamental de Cafeteros del Quindío

Gobernación del Quindío

Cámara de Comercio

ocultar
x
<
>